Dalí en el Palazzo Grassi, 2004

 

Exposición en Venecia.

Oscar Tusquets Blanca con Silvia Farriol

Colaborador:

Iluminación: Piero Castiglioni

"A Dalí le hubiese encantado ver su obra expuesta en un clásico Palazzo veneciano, frente al Canal Grande, lugar que tanto admiraba y que tantos recuerdos le traía. Por este motivo el montaje respeta al máximo la arquitectura del edificio. Apenas se ha cegado ninguna ventana: ventanas por las que vemos el Campo y el Canal.

    A Dalí le hubiese satisfecho sobremanera la atención que la comisaría, Dawn Ades, ha prestado a su época menos valorada por la crítica progresista: la época postsurrealista (aunque él defendiese que no había abandonado nunca el surrealismo: “Le surrealisme c’est moi”). Por este motivo hemos creado un recorrido aproximadamente cronológico pero en sentido inverso, comenzando por su última tela y terminando en la infancia. A Dalí le habría de fascinar esta insólita lectura inversa, este análisis psicoanalítico de su compleja personalidad.

    Dalí, sin duda, me hubiese animado a que en el cortile, el centro neurálgico de la muestra, realizase una interpretación volumétrica de uno de los cuadros expuestos. Ya lo hicimos en su momento con el rostro de Mae West, y la experiencia fue apasionante, nos divertimos muchísimo y creamos una de las salas más populares de su museo de Figueres.

    Por diversos motivos no nos podíamos apoyar en el pavimento del cortile, nuestra escultura debía estar suspendida en el aire, y ¿qué más daliniano que hacer volar una enorme granada, un boquiabierto pez y dos fierísimos tigres por encima de los indefensos visitantes?"

    OTB