Murano, 2000

 

Producción: Cleto Munari

(Edición limitada a tres ejemplares)

La belleza de esta copa no se puede disfrutar sólo con la vista, se necesita tomarla entre las manos. El cuerpo de la copa reproduce el cuenco formado por las manos cuando intentan recoger un líquido. El pie reproduce el agua que se escapa entre los dedos y el charco que se forma en su base: por esto es totalmente transparente e incoloro, mientras el cuerpo es rosado y traslúcido.

    La intención del proyecto se nos hace evidente en el momento en que tomamos la copa por su cuerpo con ambas manos y nuestros dedos se adaptan a los surcos del cristal.

    Nunca abstracto y decorativo, siempre figurativo y cognoscitivo.