Per Laberints, 2010

 

Exposición en el Centre de Cultura Contemporània, Barcelona

Comisariado: Oscar Tusquets Blanca y Ramon Espelt
Montaje: Oscar Tusquets Blanca con Gianni Ruggiero

Laberinto de sombras con Alfons Soldevila.

"Cuando Josep Ramoneda, Director del Centre de Cultura Contemporánea de Barcelona, me propuso comisariar y diseñar la exposición Requiem por la Escalera, le rogué que me reservase dos temas que me apasionaban particularmente para futuras exposiciones: uno, La Ventana; el otro, El Laberinto. Hace de ello diez años, pero Ramoneda ha mantenido su palabra. La publicación del documentadísimo libro Laberints de Ramon Espelt  ha desencadenado el proyecto de esta exposición. Compartir comisariado con Espelt parecía imprescindible pero, además, ha resultado un ejemplo de lo que es aprender disfrutando.

    Ante todo, decidimos centrarnos en el concepto estricto de laberinto; estricto dentro de lo que cabe ya que no es fácil acotar algo tan rico en significados. De todas formas, sean reales o imaginados, exponemos laberintos por los que, nosotros u otros animales, podemos o podríamos circular. Tratamos sólo marginalmente temas que darían lugar a otras apasionantes exposiciones; las redes, el cerebro como laberinto, la ciudad como laberinto, la creación (pictórica, literaria, musical) como laberinto…

    Aspiramos a que, tras recorrer la laberíntica muestra, el visitante se lleve consigo, sino certezas, sí sugerencias sobre esta poderosa y perdurable imagen; imagen que se remonta a milenios de historia y prehistoria pero cuyo enigma continúa apasionando a creadores y pensadores contemporáneos.

    Para ello, aún reconociendo su indiscutible nivel artístico, hemos renunciado a exhibir originales pictóricos o instalaciones donde, a veces anecdóticamente, aparece un laberinto. Si lo representado es relevante para lo que pretendemos explicar, y no hemos podido conseguir el original, no hemos tenido inconveniente en exhibir una reproducción.

    La exposición no es una recopilación de grandes obras de arte donde aparecen laberintos, la exposición pretende ser en sí misma una pedagógica experiencia artística (en la medida en que una experiencia artística pueda resultar pedagógica).

    La apabullante erudición Espelt me ha liberado totalmente de la responsabilidad de decidir sobre las cuestiones laberínticas que debíamos tratar. Los montadores siempre hemos tenido la tranquilidad de que nada significativo se nos olvidaba, la plena confianza sobre qué tratábamos, lo que nos ha permitido concentrar en cómo lo explicábamos.

    Era nuestra pretensión que la muestra se iniciase en el magnífico patio histórico que da acceso al Centre. Sin embargo, los múltiples actos y espectáculos que allí se realizan durante el verano impedían ocuparlo. Por ello se nos ocurrió la idea de provocar un autentico laberinto de sombras, sombras provocadas por una ligera estructura suspendida a una altura que no interfiriese con los usos allí programados "

    OTB